todavía queda un día de clase antes de las vacaciones de semana santa. pero mi cabeza ya está en otra órbita. los días intensamente primaverales me siguen acompañando y haciendo feliz. hoy fui al gimnasio pero me pareció que ameritaba correr afuera, así que terminé de ejercitarme por el costado del parque del oeste y el templo de debod (3km). el parque, a las 8 y media de la noche, todavía tenía luz solar y mucha gente sentada en el pasto. madrid así me da una sensación tan agradable...
y el solcito invita a escaparse de clase de photoshop. y ya me compré protector solar y armé la valija, aunque hasta el jueves a mediodía no tengo que ir al aeropuerto. no sé muy bien dónde queda el hotel, ni tengo mucho cash, pero mi única intención es pasarlo bomba. y broncearme! porque el verdor-transparente-resalta-ojeras que me acompaña da bastante miedo.
me da muchísima pena que no quedan ni 15 días de ir a clase. no tengo ni idea qué será de mí después del 18 de mayo. pero espero seguir así de bien, aunque va a ser una especie de nuevo comienzo si es que consigo alguna práctica laboral digna. también me entusiasma el clima, aunque supongo que si así está abril, julio y agosto van a ser inevitablemente mortales. pero hoy me dediqué a analizar las fotos de mi armario montevideano que sacó mi hermana para pedir desesperadamente refuerzos de ropa de verano. y ya llegarán mis padres (y las tarjetas de débito y crédito!) cargados de ropa fresca.
lamento si mi inspiración flaquea estos días. no sé muy bien de qué escribir. me estoy dedicando a vivir las cosas, y no me da el tiempo para todo. creo que tengo planes para todos los días desde mañana hasta el 18 de mayo. y me entusiasma. y lo que viene después, no sé qué es, pero también.

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