aunque sí hay pequeñas cosas extraordinarias en mi existencia. buenas, malas, patéticas y maravillosas. por ejemplo, hoy me pidieron que sea madrina de un niño. lo cual, considerando mi religiosidad casi desaparecida y mi miedo a los infantes demasiado pequeños (los que solo duermen comen y cagan), es todo un elogio. claro que los padrinos de hoy sólo tienen que hacer regalos en fechas clave. es decir, su función se ha desfigurado un poco con el transcurrir de los tiempos. no voy a tener que llevar al niño a misa ni enseñarle cosas. eso se dará o no se dará solo. se trata de estar presente y que el chiquilín tenga alguna referencia además de los padres o los abuelos o los tíos. y bueno, pensar que un ser humano en construcción algún día me verá como "referente" es medio heavy. pero muy lindo.
ningún otro suceso extraordinario hoy. o nada narrable. siempre hay que tener algo de misterio para develar más adelante. me voy a dormir una noche ordinaria soñando con querubines ahijados, currículums y personas que siguen siendo pero no son.
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