viernes, 13 de agosto de 2010

vaginales monólogos



ayer vi monólogos de la vagina (cortesía de memé accesorios :) gracias!). no sabía muy bien de qué iba la cosa, pero suponía -con razón- que se trataría de una sucesión de monólogos sobre temas de mujeres.


eran 10 monólogos protagonizados por 10 mujeres distintas, la abrumadora mayoría pertenecientes a los medios uruguayos (léase "famosas" de la tele). como no estoy muy versada en el farandulismo local (me especializo en el argentino y yankee), me cuesta unir caras y nombres y me da pereza agarrar el programita del evento para leer quién hizo qué monólogo. así que me voy a limitar a decir que la mitad eran medio malos, dos o tres eran algo buenos y un par eran de nivel mejorcito (en actuación, guión y grado de entretenimiento). rescatables, me llevo el de la consentida de rulos, que me llegó por lo cercano, lo simple y lo basado en alguna historia real -o en muchas- que era, además de sorprendentemente cómico. el de la chica de los gemidos estaba fantabulósicamente actuado (hay que gemir así frente a una sala llena), no sé quién era ella, pero su desfachatez y comodidad en el escenario eran tan atractivas como graciosas. el de la hija del toto no estaba mal, pero creo que se ven venir algunos chistes. algunos monólogos no los entendí, y los tristones, dramáticos y dolorosos me dan una especie de vergüenza, de algo que no me termino de creer (sólo uno bien actuado de esos, el de la mujer golpeada), de no-disfrute. creo que el pathos teatral no es lo mío.

y después me gustó un poco el de una veterana que hablaba de lo que le gritaban por la calle (no sé si ahora, quizás más en sus años mozos), esas típicas palabras como yegua-mamita-bebé-bombón-cosita-potra-camión-etc, nunca muy originales, formulitas groseras para nada conquistadoras. me hizo acordar a la vez que un viejo me pasó por al lado en la calle y me dijo "te voy a chupar toda", y me dieron ganas de darme vuelta y gritarle "más respeto abuelo" o algo así, pero no lo hice (algún día lo tengo que hacer, aunque tampoco me dicen cosas así muy seguido... no soy el target del piropo de mal gusto creo. bueno, no soy el target del piropo a secas), y es la diatriba inevitable y reiterada de dejarse avasallar por esos cuasi-insultos y quedarse callada, o decir algo, saltar, aunque sea una vez, pero en esos momentos no salen palabras de mi boca.

y escuché hablar mucho de vaginas. de vaginas agujero, depósitos sexuales, oscuras y torturadas. de vaginas flor, tiernas, rosadas, hacendosas, femeninas. de vaginas furiosas que quieren papanicolaus más sexies. de vaginas muertas, vacías. de vaginas embarazadas, rozagantes, alegres, acompañadas. de vaginas que aspiran todo lo que las rodea. de vaginas satisfechas, gemidoras, complacientes y poderosas. creo que sé cómo es la mía, pero mejor que eso quede entre nosotras.

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