jueves, 30 de junio de 2011

apología del corpiño

resulta que en la playa me quedo observando, como una idiota (y una desubicada), las glándulas mamarias femeninas que, digamos, andan rebotando por ahí a la vista de todo el mundo. porque el topless es una práctica común, normal, aceptada sin grandes inconvenientes, y, claro está, practicada por múltiples señoritas, y señoras, de todas las edades, colores y tamaños. también de todos los colores y tamaños son sus senos en evidencia, y no sólo me maravillo ante la variedad, que es tanta como mujeres destapadas hay, y encima multiplicada por dos, sino también ante la total naturalidad con que realizan actividades playeras como jugar a la paleta o caminar por la orilla. y yo, con mis pudorosos ojitos no acostumbrados a tales demostraciones de desvergüenza, no puedo comprender todo este asunto aunque hace dos días de playa y dos días de piscina que lo vengo meditando a consciencia.

es que no me resulta una cosa estética, aunque sea "naturalmente" así. el tema de exhibir los pezones cual medallas, revolearlos, correr y que salte cada uno para un lado diferente, o que estén tristones, caídos, flojos... no me parece. y me preocupa porque yo no me creo una persona conservadora, y me parece que lo lógico sería que hombres y mujeres anden igual por la vida... y no ando necesitando que por estética un hombre se tape las tetillas. pero no sé muy bien por qué, y creo que más que nada por la cultura que he mamado, perdón por la expresión, sí me parece lógico y hasta bello que una mujer se cubra los pechos.

pero acá anda la madre -gorda, y blanca- en tetas al aire, sirviéndole el juguito y el sándwich al nene de catorce años. o el grupo de amigas despechugadas sentadas contándose chismes. o la pareja, él de sunga y ella de tanga, a los que prácticamente no les falta nada para estar en una situación sexual explícita (más bien les sobran dos cosas). o la familia entera y el padre rodeado de hijas semidesnudas.

de todo esto saco varias reflexiones. primero que nada, hay gente que más vale que se guarde esas dos cosas fofas colgantes para su propia intimidad (y la de quien se anime a acercársele). segundo, admiro el hecho de que lo hagan, porque a mí no me daría la cara (ni las lolas), para andar por la vida sin parte de arriba del bikini. tercero, que es como ser un libro demasiado abierto, no? qué dejamos para la imaginación masculina? y hablando de ese sector de la platea, cómo pueden no mirar? si una mina en tetas les habla, de verdad la miran a los ojos? cómo han hecho para tomarlo como una normalidad y que no les llame la atención??? y por último, debo decir que no he visto ni una mujer a la que le favorezca el topless. es como el speedo en los hombres, a nadie le queda bien. claro que no soy público objetivo, pero bueno, no sé, ninguna se ve atractiva de pechuga al viento.

y esas fueron mis cavilaciones sobre un tema tan cercano al corazón y a la naturaleza humana, relacionado a la estética y a la tética, y que nadie debería dejar de tomárselo a pecho. he dicho.

miércoles, 29 de junio de 2011

convalescencia en valencia

No sera un largo post porque la verdad es que mis dedos son demasiado grandes para el tecladito de la blackberry (y ademas todavia estan aprendiendo). Solo decir que estoy en valencia, que el clima se puso feo asi que hui de la playa, pero camine por los megaedificios modernosos de la ciudad de las artes y las ciencias, y descubri una exposicion de fotos muy linda en la que pase como una hora mirando las imagenes y sobre todo leyendo las frases que, paradojicamente, ilustraban cada una, porque muchas veces las frases, que eran pedazos de canciones o poemas, cerraban mucho mas la fotografia que las figuras y los colores que aparecian en ella. Valencia tiene eso y otra cosa tambien espectacular a nivel urbano, que son los jardines del turia. Las ciudades con grandes extensiones de parque siempre me caen mejor de entrada que las que no son tan verdes o abiertas. En cuanto a lo viejo y cultural, mañana me dedicare a ello, despues de ver el acuario y la playa. Ahora me voy a dormir apaciblemente sola en mi room para ocho personas que de momento no comparto con nadie. Pero tengo a perez reverte, que lo estoy descubriendo, y la promesa de un sueño mucho mas fresco que los de madrid. Y curiosamente, algunas cosas amenazan con resolverse mientras yo no estoy. Viene bien desaparecer cada tanto. Ojala pudiera escaparme de mis meditaciones tambien. De momento eso solo lo consigo con libros.

martes, 28 de junio de 2011

escapismo

las respuestas no llegan, y no es por no buscarlas. así que me escapo tres días al primer lugar que se me ocurrió donde puedo conocer un poco y además hacer playa. me voy a valencia. hoy renové los libros de la biblioteca, y no necesito mucho más que eso y un pareo, traje de baño, mis converse para caminar, algo de money y el boleto de bus. voy sin expectativas, buscando salir de mi cabeza y de madrid un rato, del sopor y de la espera. creo que ya no espero nada más que la hora de irme a casa y ver a todos. no sé dónde buscar, no sé dónde tengo que estar. y dudo un poco de todo.

lunes, 27 de junio de 2011

años dorados

calor calor calor calor. en el gimnasio las gotas de sudor se me deslizan por la espalda como si fuera un glaciar en deshielo. lo peor es que en la calle también. y sentada en mi casa. sólo se está a salvo en lugares de cuatro paredes donde reina el aire acondicionado. así que buscando uno de ellos, desembocamos en el cine. y vimos midnight in paris, la peli esta de woody allen donde actúa el rubiecito de nariz rota y una tilinguita rubia de hollywood (que literalmente hace de tilinguita rubia de hollywood), y algún que otro actor de renombre que ahora no me sale nombrar.

resulta que para el rubiecito, que se dedica a escribir guiones para películas en usa, parís es como la meca de la inspiración, y descubre que a medianoche puede volver a la época dorada de los años 20, cuando parís era frecuentada por genios como scott fitzgerald, hemingway, cole porter, gertrude stein, picasso y dalí, entre otros. entonces dedica sus noches a bailar, tertuliar y beber con estos personajes, que le dan consejos y lo ayudan a descubrirse como escritor. claro que también conoce a una chica (musa de modigliani, braque y picasso) que le hace darse cuenta de que está cometiendo algunos errores en su vida. y finalmente aprende que la época de oro siempre la vemos en el pasado, pero que posiblemente sea el mismo presente en el que estamos insertos, y que no alcanzamos a vislumbrar en todo su esplendor.

y me quedo pensando alguna cosa, como lo fantástico que hubiera sido hablar con esos seres extraños y excéntricos que poblaron la historia y nos dejaron un legado de arte, música, novelas e ideas sobre las que hoy se apoya buena parte del mundo. y también, que hay ciudades que inspiran, no sé si a escribir, pero sí a vivir, a salir, a tertuliar, a brindar, a bailar y a recorrer sus calles. y que su parís a medianoche es mi madrid al atardecer, cuando la ciudad se vuelve mágica, se empiezan a encender las primeras luces, el cielo sigue teñido de rosados y naranjas y resaltan las cúpulas y las estatuas grises que coronan los edificios sobre las nubes multicolores.

las terrazas, que no son más que las mesitas en la calle, pero acá les llaman así, están llenas de gente, y hay como una vida pululante que nunca se va a dormir, un ruido que acompaña, una expectativa de otra noche más de promesas y encuentros, de reuniones, de música. madrid es mi parís, porque en ella suceden cosas, y mi época dorada es esta, porque quién sabe si aquellos que llamo mis amigos no sean los hemingways del mañana, los buñueles, los gaugins, los locos del presente que en el futuro serán vistos como genios. quién sabe, quizás yo sea una de ellos, y el 2011 sea, en alguna era de más adelante, una especie de belle epoque.

domingo, 26 de junio de 2011

insomnio

la piscina mata, y eso que ni nado. porque a las 22 se me cerraban los ojos. y claro, después de una pesadilla extraña con un vampiro, me desperté a las 3, y me di cuenta del calor que hace, y ahora no hay manera de volver a conciliar una cita con la almohada.

pienso en una y mil cosas. lo más valioso, se me ocurrió un esbozo de una idea para un cuento. algo que tiene que ver con un pez y una piscina, y sentirse sólo en el mundo. aparte de eso, las mismas calesitas de siempre en mi cerebro, horneadas por los 35 grados que deben hacer en mi habitación, y acrecentadas por el tiempo que se desliza y el hecho de que mañana es lunes y tengo que definir mi existencia o tirarme de un puente, porque así no puedo estar.

no sé si se capta mi grado de desesperación, la verdad es que pocos lo entienden. pero me está consumiendo una angustia rara y un vacío triste y necesito ocupar mi tiempo en algo. aunque sea en volver a casa.

sábado, 25 de junio de 2011

anniversary



cada día es un aniversario de una cosa. hoy hace un año que ocurrió un momento bastante trascendental que en parte desembocó en mi venida a españa (por tercera vez). porque sí, hubo una misteriosa segunda vez en madrid que definió mis ganas de venirme en forma más definitiva, pero eso poca gente lo sabe, y ya no es tiempo de explicarlo. quedará en el recuerdo con este año que pasó, con esas personas que conocí y que me hicieron ver que existía la juventud, que madrid estaba lleno de recovecos agradables y que me haría falta más que un fin de semana relámpago para descubrirlo(s) a fondo. algunas promesas se cumplieron, otras no, y otras todavía me gustaría que hubiera tiempo para llevarlas a cabo. lo dudo, y me entristece. pero lo guardo todo en esa cajita mágica de llave secreta que te mostré cómo abrir, y algún día lo volveré a mirar con nostalgia. algún día, que no es hoy, porque ya estamos en otra parte. en madrid sí, un madrid igual de bullicioso, un junio igual de hirviente, con los mismos portales y las mismas discotecas, pero unos nosotros menos inocentes y más dolidos, más o menos arrepentidos, y cada vez más lejanos. aunque lo guarde todo en la caja de apertura secreta, algo se me escurre entre los dedos. happy next year para tí también.

viernes, 24 de junio de 2011

día de venus

tarde de compras. regalos, bikinis, y algún que otro extra que hay en las rebajas (que están empezando ya con locura). la tarjeta de crédito es demasiado fácil de usar... y eso es peligrosísimo. ahora ceno un sandwich y yogur con cereales, y a ver qué me depara la noche del viernes. a las 21 hacían 29 grados. más vale sólo pensar en hoy, porque el futuro sigue en una nebulosa exasperante.

jueves, 23 de junio de 2011

verano y deja vús

hace un año exactamente pisaba por primera vez madrid, españa, y europa en general. quién hubiera dicho que la mayoría de estos doce meses que han pasado los viviría sobre todo en esta ciudad, donde puedo decir que me siento un poco como en casa. hace un año recorría con mis padres la puerta del sol, gran vía, alcalá, cibeles, neptuno, y hasta intentábamos colarnos al ritz. hace un año nos instalábamos por tres días en calle mayor 21, en un pisito acogedor donde nos reunimos con mi hermana que hacía seis meses que no veíamos. papá hacía sándwiches de jamón ibérico y rúcula, y de postre, unas tabletas de chocolate milka. hace un año exactamente empezaba esta aventura loca del primer mundo y todos los mundos que ha traído consigo.

quién diría que un año después de ese día iba a estar en la piscina de la complutense, como una madrileña más, tostándome al sol con dos amigos, charlando de la vida y de las cosas con que nos hemos ido encontrando en este proceso fermental. quién diría que me estaría asombrando de tanto topless en plena piscina universitaria, de la cantidad de sungas atroces y de la abundancia de gays. quién diría que tendría amigos de verdad en este rincón del mundo, que habría descubierto lo que es volver a querer a alguien aunque me haya dado cuenta tarde, que me sentiría cómoda viviendo con dos personas a las que llegué a través de internet, y que tendría una especie de familia a la que visitar una vez por semana.

quién diría también que me iba a dar cuenta de que las cosas no son muy fáciles, especialmente conseguir trabajo, y que me iba a convertir en un ser casi sociable, que se anima a salir al frente y desafía al ridículo de mil y una maneras, que anda por ahí mordiendo a profesores, haciéndose notar en facebook y golpeando puertas, generalmente sin respuesta, pero con tenacidad y orgullo. quién diría que iba a conocer lugares como parís, turquía, roma, marruecos, barcelona, grecia, portugal, lanzarote y otros varios rincones de españa. quién diría que estaría escribiendo esto, con la piel oliendo a cloro, después de comer un platazo de pasta con tomate fresco y queso, después de haber tomado una cocacola en una terracita en buena compañía, con el futuro todavía incierto, el corazón un poco roto, el alma algo desesperanzada, pero renovando la promesa que tengo conmigo misma de sacarle el mayor provecho a la vida, toque lo que toque, y cambiando la actitud triste por un abrazo al verano, a las ganas de hacer cosas y a la misión de revivir siempre el entusiasmo.

quién hubiera pensado que la yo que pisó madrid, hace un año, iba a crecer en madrid, y en todas partes, y ser la yo que ahora soy, y que creo es más fuerte y un pelín más sabia, que ha recibido algún que otro baño de humildad, más de una bendición, y recolectado en el proceso cuatro o cinco enseñanzas de esas que hay que encuadrar para tenerlas siempre presentes. aquel 23 de junio que aterricé en madrid marcó el principio de una época removedora. este 23 de junio marca un día feliz y una reafirmación de que todo esto vale la pena.


martes, 21 de junio de 2011

you're no longer here

quedé deshabitada.
pero ahora nadie más que yo conduce en esta ruta, y me gusta sentir el viento en el pelo.
no creo que te espere. el timing nunca fue lo nuestro me parece.
así que voy a acelerar, porque el tiempo es mío y apenas alcanza para llegar a alguna parte.
y si algún día decidís buscarme, quién sabe dónde me vas a encontrar.
quizás en un alto en el camino, tomando sol y comiendo cerezas, y alegre de que me acompañes en lo que queda del viaje.
o quizás no. y sólo veas las huellas de mi paso y la tierra que levanté en mi deambular.

domingo, 19 de junio de 2011

my kingdom for a horse



no tengo ganas de escribir nada hoy. a veces hay que dejar que el cerebro procese las cosas sin convertirlas en palabras. eso sí, me siento un poco homesick. empieza otra semana y espero encontrar el equilibrio y la actitud con la que enfrentarme a ella. ojalá que se concreten cosas que me hagan desviar el galope en otras direcciones que no sean abismos.

sábado, 18 de junio de 2011

vómito

generalmente me pongo a llorar mientras escribo. digamos que después de unos párrafos de desahogo, algo vibra en mí de manera que se desata un torrente interno de angustia. pero hoy lloro ya desde antes de escribir. hoy lloro por el día y por la semana y por las ilusiones rotas. me derramo, me deshilacho en gotas saladas tontas, hondas, roncas, me oigo respirar profundo y dejar salir la autocompasión por todos los cauces. no quería llorar, pero se hizo de noche y estoy sola. y perdí algo que no tengo desde hace mucho tiempo, pero la sensación de pérdida me acongoja, me acojona, me acoge en una cueva fría. y la despedida fue mágica y sencilla pero duele como si hubiera sido una matanza. porque hizo mía su casa en cuanto la pisó, y después de que se fue, mi casa ya lo echó de menos. y yo me quedé un poco rota al verlo bajar la escalera. y me fui rompiendo más con los sueños de la siesta y el despertar solitario, la tarde cayendo pesada sobre las cortinas sucias, el poner en orden una casa que no quiere ordenarse porque lo quiere recordar habitándola. me fui rompiendo con el silencio de que no esté ni la gata, con las malas noticias de la televisión, con las croquetas que se derritieron sobre la asadera. me fui desgranando al verme en el espejo, al lavarme por tercera vez la cara, al abrir la heladera y ver que no hay casi nada. me despedacé de a poquito redactando un mail, mirando el video de una canción y dejando fluir mis dedos sobre un teclado que no quería mis dedos porque recordaba la forma de los suyos. lloro porque no puedo decir lo feliz que me hizo estar unas horas con él y porque se cortaron los cables que nos unían. lloro porque ceno sola frente al televisor y extraño mi casa, mi familia, mis abuelos que me dejaron el corazón desbordado de ternura. lloro porque necesito proyectos, y no los encuentro, y porque madrid a veces me traiciona y deja de ser mi lugar, o más bien, se convierte en demasiado mi lugar, sólo mío, vacío de otros, y eso asusta. lloro porque llegué tarde y porque él es feliz. sobre todo porque él es feliz. lloro con una especie de paz desgarradora por eso. y lloro porque en este momento no quiero estar conmigo misma, ni verme, ni oírme, ni leer mis mariconadas, ni pensar en el futuro o en el pasado o en el presente vacío. lloro porque no sé dónde se me fue el entusiasmo, otra vez, y porque extraño los días ocupados del máster, la compañía asegurada todas las mañanas, seguramente las tardes y probablemente las noches, donde tenía un lugar en el círculo, y un círculo en el lugar, y nunca se acababa la conversación, y estar sola no era un problema porque todos éramos parte de algo. lloro porque desde hace muchísimo tiempo que no escribo algo que me haga sentir orgullosa, y porque no sé de qué escribir, y porque siento que doy vueltas como un trompo sobre los mismos temas, eternamente. me falta una razón potente y avasalladoramente cercana en la que zambullirme de cabeza.

jueves, 16 de junio de 2011

claroscuro



se abrió un poco la ventana, y entró algo de luz. afuera jadeaban los treinta grados de aplastante cemento madrileño. adentro, yo seguía sola. con un libro de jaime bayly. con un teléfono nuevo que parpadea. con una televisión en mute. rodeada por tantas cosas que hablan. pero en silencio. porque aunque haya un poco de claridad, hay partes de mí que siguen en silencio. esperando algo. porque temo que cuando haya sonido, sea mi llanto.

miércoles, 15 de junio de 2011

está oscuro



ha sido un día triste y no quiero hablar de él.

las cosas malas obligan a cambiar de planes. a pensar en otra dirección. aunque cueste. porque la otra alternativa es enloquecer. es como que la vida se pospone. no hay mucho que look forward to. hay que inventarlo de nuevo, y eso no es fácil.

lamento que mis entradas hayan decaído tanto. mis últimos posts son mínimos. tristes. excusas de blog. debe ser porque me reflejan.

voy a ver eat pray love a ver si lloro un poco más y empiezo a pray en vez de eat para que alguien me love.

martes, 14 de junio de 2011

viviendo en la incertidumbre




mi situación no es de estancamiento. es de ignorancia total de lo que va a pasar conmigo. es no saber nada de nada de varios aspectos de mi vida. no puedo explicar lo mucho que me angustia eso. me parece que estoy al borde de un precipicio que no alcanzo a divisar. en cualquier momento me caigo.

la desesperanza se está apropiando de mis sueños.

lunes, 13 de junio de 2011

una infantil adultez

día de hacer trámites y cosas de grande.

para empezar, fui al máster a hablar con la coordinadora. esto de las prácticas está horriblemente estancado y mis nervios van a estallar. no sé si ocurrirá algo. pero por lo menos no me quedo quieta.

aparte de eso, fui al banco santander. abrí una cuenta. eso de abrir una cuenta es como muy oh. cosa de adultos totalmente. procuré entender bien que era todo gratis. en realidad la abrí pensando en usarla para algo pero al final no se podía. así que tengo una cuenta en el banco en españa y ya le ingresé dinero por el mero hecho de hacerlo (y tener un fondo de seguridad y emergencias). casi casi empiezo a ser persona.

tercero, fui a conseguirme un nuevo teléfono móvil. resulta que entre tanto portal y tanto brindis madrileño, el mío desapareció la noche del sábado. no fue encontrado y me da apagado cuando llamo, así que lo di por muerto. saqué otro prepago (la cuenta bancaria tiene q tener 6 meses para servir para contrato), que es un blackberry. o sea un smartphone. o sea un telefono demasiado inteligente que lentamente -muy lentamente tengo que admitir- voy descifrando. pero necesito clases para entenderlo porque la verdad es que me supera ampliamente.

así que soy casi adulta. tengo teléfono modernoso a mi nombre, cuenta bancaria y estoy viviendo sola en casa estos días. me siento so independent y cool. sólo me falta el trabajo acorde a mi adult personality. claro, hasta que fui a cocinar (pero no tenía qué cocinar, así que recurrí a las conservas: ensalada de un tomate, atún, choclo y arvejas). abriendo la primera lata me rebano el dedo meñique izquierdo. la sangre chorrea por el lavatorio blanco del baño. una escena bastante poética si no fuera porque dolía como la mierda. toda mi adultez se me fue en un instante. y cada vez estoy más segura de que un accidente estúpido de lo más doméstico va a ser lo que acabe con mi vida. creo que soy más de hacer grandes proezas heroicas que pequeños actos hogareños. ahora espero no resbalarme en la ducha.



domingo, 12 de junio de 2011

somewhen somewhat



me gustaría hacer planes. planes de reírnos a carcajadas. planes de quedarnos en casa. planes de comernos el mundo.
no sé con qué parte de tí cuento. ni con qué parte de mí.
sé que me gustaría aprovechar mejor una segunda oportunidad.
hay una efervescencia esperanzada en mí. y el mismo miedo de irme.
brindo por beber más copas a pachas y por que los portales de madrid nos sigan viendo amanecer.

sábado, 11 de junio de 2011

multados

hacía muy poco rato que estábamos en el parque. algunos recién habían llegado y no tuvieron ni tiempo de servirse una copa. estábamos todos charlando alegremente cuando se hizo un silencio repentino. "oops, the police", dije yo. y venían directo hacia nosotros.

estuvieron un rato tomándonos los datos. es que éramos como veinte, y tenían que apuntar nuestros nombres y direcciones. supuestamente alguien nos había denunciado. raro, porque hemos estado muchas veces en ese parque, y ni siquiera haciendo ruidos molestos.

así que el delito es consumir bebidas alcohólicas en vía pública, y como observaciones: "vodka con limón". realmente pedí que me pusieran eso porque era la verdad y a todos les anotaban "combinado de ron con cola". y el ron no me gusta.

algunos de los policías eran buena onda. nos dijeron que la primera vez es una charla. después sí, nos pueden cobrar, así que de ahora en más tenemos que tener más cuidado (o más suerte) a la hora de hacer botellón en la calle.

cuando se fueron nos pidieron que no hicéramos mucho ruido y dejáramos limpio. así que seguimos ahí, hasta que la pesadez anímica pudo conmigo y me vine a casa a dormir. anoche no tenía ganas de festejar nada.

viernes, 10 de junio de 2011

un extraño papá noel

según mi abuela, en la valijita roja, que mi abuelo decidió abandonar porque se compró una más grande, venían algunas cositas que no les entraban y que tampoco se querían llevar. pero fue muy cómico abrirla.



entre mil bolsas del corte inglés resulta que había una jabonera celeste con un jabón entero adentro, la botella de johnny walker casi llena, un par de mini botellitas de aceite de oliva, un tupper cilíndrico que (creo) contiene jabón en polvo, y bolsas ziploc con shampoos de hotel. en el viaje, en total, mi abuela me debe haber recolectado unos 14 envases (llenos) de shampoo, crema de enjuague, gel de ducha y crema hidratante. creo que nunca más en la vida voy a tener que comprar shampoo, porque todos los invitados me regalan lo que les sobra. y el detalle de los aceites (robados de algún restaruante?) y del jabón para lavar la ropa es genial. me parece que mi abuela nunca viaja desprevenida. su maleta es como el bolso de mary poppins. siempre me va a sorprender lo que tiene adentro.

además, otros viajeros me han dejado paraguas (tengo dos), una bandeja, perchas, cremas, sobrecitos de café y azúcar, sábanas, libros, guías de ciudades, zolben y hasta comida. no sé si soy un depósito de cosas que están destinadas a no poder viajar de regreso. pero me resulta tierna esa recolección. no sé, como un gesto de desprendimiento que se queda conmigo. entonces el desprendimiento se diluye. y mi casa se puebla de recuerdos.

jueves, 9 de junio de 2011

causas y efectos

a veces el mundo asusta. como ahora, cuando un volcán que estalla en chile hace que mis abuelos se queden (por lo menos) una noche más en madrid. no sé si es la globalización o qué carajo, pero la ceniza se movió a uruguay, montevideo cerró su aeropuerto, y el vuelo 6031 de iberia no sale hasta las cinco de la tarde de mañana. y papá me llama desde artigas para contármelo, mientras camina con sus botas embarradas por el cultivo de arroz. y por más que las comunicaciones llegan desde todas partes, mis abuelos no tienen otra cosa que hacer más que esperar que se limpie de ceniza volcánica el espacio aéreo del cono sur de américa. total que europa sigue quedando lejos, y todavía dependemos de cosas como el viento y el clima. la naturaleza tiene su manera de recordarnos lo pequeños, inútiles e impotentes que somos.

miércoles, 8 de junio de 2011

going in circles



no quiero ser demasiado reiterativa. así que prefiero no escribir de mi desesperación y mi angustia. de que no haya oportunidades. de no saber qué hacer con el tiempo. de las pesadillas. de la pena. de la incertidumbre total. de la paciencia. del bajón en las esperanzas. del cansancio. de la sordera del mundo. del miedo.

no veo la luz al final del túnel. y no me quiero volver. he conseguido un rincón, y siento que me lo están arrancando. ya no sé cómo aferrarme a él.

martes, 7 de junio de 2011

toreo


























todavía no sé qué opinar de este "espectáculo". sólo puedo decir que mi corazón estaba de parte del toro, y que me hubiera gustado entender más qué era lo que abucheaba y aplaudía el público. flota en mí la sensación de circo romano y de haber visto una matanza encubierta, vestida de oro y rojo en movimiento. habrá algo de hidalguía antigua y honor de machos. pero me parece vetusto y agónico.

la tristeza me pesa un poco hoy.

lunes, 6 de junio de 2011

abuelos

hablé del viaje a portugal, interrumpiéndolo en el cruce a santiago de compostela, y por ende sin mencionar el paseo por valença do minho y el descubrimiento de la ciudad de porto (u oporto en castellano), desde donde me tomé el avión de vuelta a madrid.

para hacer brevemente referencia a cada uno, diré que de santiago de compostela me gustó la atmósfera de peregrinaje, algo así como una alegría de haber arribado a destino que se festeja con cervezas, charlas entre amigos sobre el camino recorrido y una visita a la catedral, que es imponente sí, pero tampoco me pareció tan del otro mundo.

valen
ça do minho es un pueblo formado por dos fortalezas unidas, del lado portugués, y tiene como un encanto especial que en la tarde de sol se hacía todavía más brillante. en las callecitas principales de ambas ciudades amuralladas vendían miles de productos textiles, desde sábanas hasta repasadores, baberos y cortinas.

y porto es una ciudad ya más importante a orillas del douro, que, aparte de estar construida como en bajada hacia el agua, y ser, por lo tanto, un laberinto de escaleras y cuestas, tiene una zona de atracaderos de barcos a los pies de las casitas angostísimas de cuatro o cinco pisos, de apariencia precaria e inverosímil, pero ciertamente atractivas en su decadencia. ahí hay también varios restaurantes y lugares donde almorzar bajo sombrillas generosas, mientras se bebe el típico vino del lugar (el oporto).

pero en sí lo importante de este viaje por el norte de portugal y algunos puntos de españa fue ir con mis abuelos. no cualquiera tiene la suerte de viajar, a los 24 años, con dos de sus abuelos. y que ellos, a sus setenta y picos, estén tan activos como para caminarse todos los circuitos turísticos, para conducir los miles de kilómetros que hicieron y encima no declararse nunca agotados ni doloridos, ni denunciar por ningún gesto la edad que tienen, la verdad que es casi milagroso. y que además de todo se lo tomen con buen humor, tengan la gentileza de invitarme a cuanto museo y show haya, y encima pasen casi una semana conmigo en madrid, la verdad es que me siento una privilegiada. así que no solo me aproveché de su bondad, sino que los aproveché a ellos.

mi abuelo gp a veces es como un niño. hace chistes y travesuras, embroma a otros turistas, se hace tomar fotos cómicas y cuenta historias de cosas parecidas que ha hecho en otros viajes. es divertido ver cómo acata las órdenes de mi abuela, pero más divertido ver cómo se rebela a veces, diciendo por ejemplo que ya cumplió con su cuota diaria de visitar dos iglesias, por lo tanto a la tercera no va a entrar. y también sus pausas son necesarias para calmar un poco el ritmo del viaje, como para ver la final de la champion's o el roland garrós. mi abuelo es un ferviente devoto del chocolate, y fue muy fácil convencerlo para entrar a una chocolatería medio de lujo en santiago, donde se compró unos "cigarrillos" artesanales de chocolate con menta. por supuesto que se pasó el resto del día simulando que los fumaba.

mi abuela n es incansable. no hay otra forma de decirlo. tiene más energía que una planta nuclear, y es muy fácil perderla de vista apenas aterrizamos en un pueblo, porque ella ya va mirando el mapa y descubriendo el camino a toda marcha hacia los landmarks más importantes. no hay escalera que la derrote ni castillo al que se le resista. pero a ella le encanta visitar las iglesias. es como que si no vio la iglesia principal de un lugar, no siente que haya completado la visita. para los ignorantes que viajamos con ella, es la fuente de la sabiduría perpetua. sabe todo sobre todo lo que vemos e incluso sobre lo que no vemos porque no hay tiempo de visitarlo. mi abuela estudia antes de viajar, durante el viaje y después de viajar. al lado suyo, uno se siente un microbio inculto. ella es como una hormiguita que va absorbiendo el mundo y sacando fotos de todo aquello que le parece interesante, que generalmente es mucho. y después, imprime todas y cada una de las 1300 fotos que tomó en el viaje.

recién vengo de cenar con ellos. después de porto, siguieron viajando por portugal (torreira, coimbra, fátima, marvao), hasta cáceres y hoy llegaron a madrid. los noté contentos, y contentos de verme y de hacer planes para estos tres días que les quedan en madrid. después de cenar, en el ascensor del hotel, mi abuelo le sacudía el paraguas mojado en la cabeza a mi abuela, que se reía y decía "qué tonto". me voy a quedar con esa imagen alegre y con el sonido de sus risas para recordar la suerte que tengo de viajar con dos personas como ellos.


santiago de compostela







valen
ça do minho







porto






domingo, 5 de junio de 2011

todo o nada



no sé si algo de todo lo que estoy haciendo tendrá sentido. creo que sólo hay dos salidas: o el fracaso estrepitoso, o el éxito rotundo. de momento voy maravillosamente encaminada al fracaso. bueno. todavía no lo sé. mi autocampaña (la segunda etapa, ideada luego del poco impacto de la primera) se lanza oficialmente mañana. pero no sé si invertir muchas ilusiones en ella.

a ver. este blog ahora estará a merced de mi público objetivo. entiéndase por público objetivo a las personas que quiero seducir (intelectualmente, claro, porque otra opción no tengo) para que me ofrezcan un trabajo. entonces tengo que pensar bien qué digo y qué no. pero ya que he decidido exponerme, y caminar por la cuerda floja del ridículo, más me vale desnudarme (intelectualmente, claro) y que sea lo que sea.

estoy pensando en las cosas que me desmotivan. primero, la maldita situación económico-social. claro, estamos todos igual de mal. pero no deja de ser una mierda. es descorazonador ver que hay millones de personas sin trabajo. es más descorazonador ser una de ellas. lo segundo que me desmotiva es el régimen de prácticas español. parece una cosa cuasi feudal. se trabaja gratis o por tickets de comida, y el explotamiento puede llegar a durar dos años. no digo que haya que empezar cobrando como un gerente. es más, estoy dispuesta a trabajar casi gratis por cierto tiempo (debería decir que mi padre está dispuesto a tolerar que trabaje casi gratis por cierto tiempo). pero que sea razonable. y en ese lapso determinado de tiempo planeo realmente asumir funciones de esclava (esclava dichosa, porque estaría haciendo lo que me gusta), para que cuando el tiempo se acabe vean que vale la pena contratarme en serio.

lo que me motivaría sería que alguien de verdad apreciara mis esfuerzos. porque al final no sé si le estoy hablando al vacío o si de verdad hay oídos que me escuchan y ojos que me leen. claro que sirve el empuje familiar, los amigos que regalan palabras de aliento, los antiguos profesores que se preocupan por ayudarme. pero nadie me dice si lo estoy haciendo bien. o qué diantres tendría que hacer para llamarle la atención a un director creativo. supongo que debe ser algo obvio y nadie me va a decir nada. pero por lo menos para aprender, sería fantástico. así en la próxima etapa los molesto más a conciencia.

ayer dije que no tenía un gran proyecto en el que invertir mis energías. en realidad sí lo tengo. es esta serie de locuras que estoy inventando para que alguien se fije en mí. pero no puedo hacerlo todo yo. parte del proceso es esperar a ver si alguien más hace algo. odio esperar. soy muy ansiosa. entonces vuelco mis energías en más locuras. en más inventos. tengo un magistral estrés por esta situación incierta. a veces me siento un tanto desamparada. como que el mundo es sordo. mi único consuelo es que no estoy de brazos cruzados. no estoy esperando en el sentido pasivo de la palabra. como nos dijo un profesor: "morder, morder, morder". y me duelen los dientes pero mientras me queden fuerzas, seguiré mordisqueando. tengo bastante hambre.

que no esté ilusionada con los resultados de la segunda etapa del operativo curriculum no quiere decir que no desee fervientemente que los haya. en ello estoy poniendo mi mejor empeño. y si no es el mejor, será mejorable, y aprenderé con ello. aquí estoy, insistiendo. espero que por lo menos me vean.

son cuentos míos

http://soncuentosmios.blogspot.com/

he decidido crear un espacio en internet para aquellos cuentos que ya han sido, en cierta forma, probados (es decir, ganaron u obtuvieron alguna mención en un concurso, o salieron publicados).
ahí están cuatro de ellos, espero con el tiempo agregar algún otro, pero tampoco quiero que sean demasiado largos porque sé que leer en web aburre. cualquier comentario o crítica es siempre ultra bienvenido. espero que disfruten de los textos, ya que yo disfruté muchísimo escribiéndolos.

sábado, 4 de junio de 2011

shaken and stirred



cuando la trama está quieta, lo que hay que hacer es batirla. revolverla. darla vuelta como una tortilla. agregar ingredientes. mecerla. volcarla en un recipiente más grande. calentarla. pincharla con un escarbadientes. lo más común es que reaccione de alguna manera. no significa que vaya a modificarse drásticamente, pero por lo menos la vida se vuelve más divertida.

no importa si algunas cosas no tienen demasiado sentido. como flirtear con un taxista o besar a un amigo. no importa si hasta suceden cosas malas, como que te cague una paloma o te tuerzas un pie. si eso pasa, es porque estás afuera, haciendo algo. no importa parecer patética o emborracharse y hacer alguna estupidez como enviar mensajes de texto a las seis de la mañana. no importa que te agarre la lluvia en medio de la ribera del manzanares, si hay una columna donde resguardarse un rato y después todo huele magníficamente a tierra húmeda. no importa comer mil cereales para aplacar la resaca estomacal. no importa reirse a carcajadas por cualquier cosa. o llorar por cualquier cosa. o que se desborden todas y cada una de mis ollas de agua hirviendo.

son estupideces que remueven la trama. que le dan vida a la vida y hacen que cada día sea menos monótono cuando no hay un proyecto mayor en el que invertir las energías.

viernes, 3 de junio de 2011

zaha

se acerca y me mira curiosa. se sube al sofá, como pidiendo permiso. camina un rato, indecisa, y se arremolina sobre mis piernas. se duerme. es todo paz.

jueves, 2 de junio de 2011

uruguayensis



mis amigos me dice que hablo como española. yo no lo creo, porque los españoles se siguen burlando de mí. pero es fácil acostumbrarse a vivir acá. por momentos siento que hace una eternidad que estoy de este lado del atlántico. pero todo pasa tan rápido. a veces me despierto y por una fracción de segundo creo que estoy en mi casa de montevideo. pero ya me acostumbré a andar por estas calles. al principio caminaba un par de cuadras y me decía a mí misma "che, estás en madrid!". ahora ya no. no por eso deja de asombrarme esta ciudad. sólo le falta ser orilla, y sería absolutamente perfecta.

los meses pasaron rápido sí, pero la sensación del tiempo es extraña. hoy intentaba recordar cómo es la lámpara de mi escritorio. y no lo consigo. y me perturba eso. porque como me olvido de la lámpara me puedo olvidar de mi calle o de la cara de mis amigos. quizás no, pero tengo miedo de que me pase eso. no me quiero olvidar de nada. no quiero dejar de estar ahí, aunque dejé de estar hace medio año. es un poco utópico esperar que todo esté como lo dejé cuando vuelva, especialmente porque no sé cuándo va a ser la fecha de mi retorno. no pretendo que nada cambie. no pretendo que la vida se detenga porque yo no estoy. pero no sé, siempre está esa sensación de que me estoy perdiendo de cosas. y supongo que tendré esa misma sensación cuando me vaya de madrid. es irreparable.

será que estoy teniendo demasiado tiempo estos días, y me pongo melancólico-nostálgica. quién se pone a recordar cómo es la lámpara de su escritorio cuando tiene la vida ocupada? nadie. sólo en estos estados de limbo de inactividad mental. pero todavía me preocupa. y hoy creo que no voy a poder dormir pensando en el material y la forma de mi lámpara. y en la cara de mis hermanas. y en las voces de mis amigos. y en el ruido del río de la plata acariciando la arena. en cómo se siente acelerar por benito blanco de noche, en el motor de la avioneta, en los atardeceres de cielos límpidos en la estancia. en los objetos de la mesa del living y en el sabor de las milanesas. en el ruido de la puerta de entrada cuando es papá, y el ruido cuando es mamá, que nunca es el mismo. en eduardo j. corso religiosamente todos los mediodías. y en las mil fotos colgadas en la pared terracota del escritorio.

miércoles, 1 de junio de 2011

en standby

no sucede nada en los puntos de la narración donde necesito un giro de tuerca. a veces actuar no parece el mejor camino. pero no actuar es exasperante. paso las páginas y la trama está estancada. no quiero leer sobre descripciones de paisajes. quiero palpitar con cada línea. quiero emocionarme con la historia y que mis lágrimas borroneen las letras. quiero reirme sola encerrada en mi habitación, como una loca, porque el texto me entretiene. quiero releer oraciones que me parecen sublimes, excitarme, imaginar, delirar con escenas casi palpables, con párrafos de acción gloriosa, con discursos de heroínas. quiero no dormir en toda la noche porque no puedo despegarme del libro. quiero acción de la que acelera el pulso en el silencio de la hora de la siesta. quiero poesía hecha secuencia. palabras que desencadenan sucesos. personajes activos y atractivos, que no se quedan quietos jamás. hechos y consecuencias. nudos dramáticos. desenlaces enlazados con nuevos comienzos. recursos creativos. historias corales. dinamismo. pasión.

lo peor de todo es que el principio está escrito. los personajes existen. el escenario se describió a conciencia. la trama ya está encaminada.

ahora estoy esperando que ocurran cosas.
y no me gusta esperar.